Cuando imagino al corcel
de la décima espinela
yo raudo pico la espuela
en procura de un papel.
Y a las rimas que en tropel
asoman por el terreno
cual mayoral pongo freno
y elijo las que convengan
pa’ que en la décima tengan
sólo diez un gran estreno.
Cuando de la inercia salgo
yo le pongo su montura
y por la extensa llanura
con la décima cabalgo.
¿Que si me sirve para algo?
¡de mucho! porque yo evoco
de que estuve con el foco
apagado, que sin duda
sin su grandísima ayuda
¡ya me hubiera vuelto loco!
© 2009 Luis Bárcena Giménez

¡ EMBAJADOR DEL PERU !
ResponderEliminarGracias amigo, sé que lo dices de corazón.
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