La mujer tiene elegancia por la forma como viste y también cuando ella insiste en dejar la petulancia.

Por envidia difamaste

 


POR ENVIDIA DIFAMASTE


A mansalva disparaste

tus dardos envenenados

contra dos enamorados

a los que siempre envidiaste.

Por envidia difamaste

su fama bien adquirida,

pero esa pareja herida

nunca se puso violenta

y nunca te tomó en cuenta

porque tú estás muerta en vida.


Luis Bárcena Giménez

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