Es tu risa fresca y dulce como el agua cristalina es la límpida vitrina que exhibe tu nobleza y que espanta mi tristeza cuando el llanto se empecina.

Décimas de una mujer virgen


QUE SI LE DIGO QUE ¡SÍ!

Un viejo verde me ha dicho
que si le digo que ¡sí!
me da un aro con rubí
y paga cualquier capricho.
Yo quiero verlo en el nicho
¡por semejante lisura!
¿qué pensará el caradura?
soy una chica normal
y aunque viva en arrabal
virgen me caso ante el cura.

Virgen me caso ante el cura
porque a mí me da la gana
yo no soy cualquier fulana
que sacia una calentura.
- Sube al coche preciosura
pa’ que no te salga un callo –
dijo el despojo de gallo
y le respondí al fantoche
que yo también tengo coche
pero lo tira un caballo.

© 2004 Luis Bárcena Giménez

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