DESDE QUE DEJÉ LA CASA
Desde que dejé la casa
para no volver jamás
sospecho que estás detrás
de lo malo que me pasa.
Si esto es cierto, fracasa
tu plan para someterme,
y voy a fortalecerme
orando a San Agustín
con fervor y con el fin
de que tú no puedas verme.
Luis Bárcena Giménez






0 comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario, se mostrará cuando sea aprobado.