Cuento de una mujer plástica con recursos económicos más implantes anatómicos que la hacen lucir fantástica.

Industria cárnica

 


INDUSTRIA CÁRNICA


Luis, del alba hasta el crepúsculo

trabaja en la industria cárnica

y de vez en cuando usa árnica

cuando le duele algún músculo.

Trabaja para un grupúsculo

de gran poder económico,

y puede parecer cómico

pero es que resulta irónico

que no haya un filete icónico

en su menú gastronómico.


Luis Bárcena Giménez

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