Cuento de una mujer plástica con recursos económicos más implantes anatómicos que la hacen lucir fantástica.

El patatús


EL PATATÚS

Iba doña Inmaculada
sentada en el autobús
cuando le dio un patatús
y cayó despatarrada.
Un viejo no esperó nada
para brindarle atención
y con muy buena intención
a su ocasional paciente
puso una mano en la frente
y otra mano en la cuestión.

Luis Bárcena Giménez

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