Es tu risa fresca y dulce como el agua cristalina es la límpida vitrina que exhibe tu nobleza y que espanta mi tristeza cuando el llanto se empecina.

Hablar dormido


LA AMENAZA

“No busques que me caliente
que si yo me pongo bravo
en tus narices acabo
el garrafón de aguardiente”.
Esto decía inconsciente
un hombre mientras dormía
y su mujer que sabía
que él licor nunca tomaba
simplemente continuaba
haciendo lo que quería.

Luis Bárcena Giménez
31 de agosto de 2012

2 comentarios:

  1. jajajaja, los sueños que traicioneros jejejeje. Un besazo.

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    1. Exacto, son sueños traicioneros. Un abrazo estimada Tamara.

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