SOMOS DOS SERES SIN BRILLO
Nuestro amor cual un castillo
de naipes se derrumbó
y desde que eso pasó
somos dos seres sin brillo.
Tú estás en el conventillo
y yo estoy en la cantina,
y hay veces que en una esquina
por azar nos encontramos
y hacia opuestos rumbos vamos
a continuar la rutina.
Luis Bárcena Giménez







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