TE BRINDÉ MI MANO AMIGA
Sin saber que de la intriga
y maldad eras amante
sin pensarlo un solo instante
te brindé mi mano amiga.
Yo asumí tu fatiga
y también calmé tu sed,
y tú tejiendo una red
de chismes, trampas y embustes
más otros desbarajustes
me tienes a tu merced.
Luis Bárcena Giménez






0 comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario, se mostrará cuando sea aprobado.