DE MI CORAZÓN SALISTE
No es que te vas, ya te fuiste
desde ese momento aciago
en que a un nefasto vago
al hogar introdujiste.
De mi corazón saliste
eyectada de por vida
y está de más que te pida
que abandones el hogar
para que puedas estar
junto a tu vago, ¡bandida!
Luis Bárcena Giménez







0 comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario, se mostrará cuando sea aprobado.