Dices que no tienes nada habiéndote dado todo y yo lo sé por el modo con que das cada mirada.

Desde el día que te fuiste

 


DESDE EL DÍA QUE TE FUISTE


Traicionera desde el día

que te fuiste tras el oro

ya no sufro, ya no lloro

y vivo con alegría.

Así como te quería

he dejado de quererte,

y celebro que mi suerte

haya cambiado enseguida

porque junto a ti mi vida

tenía sabor a muerte.


Luis Bárcena Giménez

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