Cuento de una mujer plástica con recursos económicos más implantes anatómicos que la hacen lucir fantástica.

Faltosa enfadada


FALTOSA ENFADADA

Cada vez que oigo tu voz
aunque tú eres bonita
no escucho a “Caperucita”
escucho al “Lobo feroz”.
¡Que se terminó el arroz!
¡la nevera está vacía!
mas yo te di hace un día
el sueldo pa' la comida
y tú como eres sabida
te fuiste a la joyería.

Luis Bárcena Giménez

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