Diálogo erótico


CONTRAPUNTO DE RODILLAS

- ¡Por favor! más no te muevas,
un chance tienes que darme
pues no puedo concentrarme
por el ritmo que tú llevas.
Me bajas, también me elevas,
me golpeas las costillas
y al frotarme las mejillas
con las tuyas, me dislocas
porque cuanto más te alocas
más me crujen las rodillas.

- Mejor ponte a llorar ¡bu!
y tus lágrimas derrama
ya que en las cosas de cama
¡no pareces del Perú!
¿Te quejas después que tú
has arrimado a buen puerto?
en este carnal concierto
juzga mal mi frenesí
pero tú te vas de mí
¡con el pájaro bien muerto!

© 2009 Luis Bárcena Giménez
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